diez consejos para dejar la rutina

evitá las avenidas y, de ser posible, las marquesinas más iluminadas… muchos quedaron hipnotizados, cegados de baldosa fina y lentejuela, castrados de burguesería
inventá un laberinto sobre la ciudad como si fuera un castillo de arena o, quizás, como los juegos de ladrillos de colores que se montan unos con otros sin preocupaciones
hacé preguntas, aunque ya no te acuerdes qué preguntar
alejate del agua, porque te atrapa y no te deja más
si te vas a sumergir, elegí un arroyo serrano, que rebote entre piedras grandes y destelle cristales bajo el sol de enero
mejor sumergite de noche, en noviembre, cuando las luciérnagas invaden los pastos de la orilla
recordá que no es necesario que te fumes un porro para descubrir que toman vida los árboles y los edificios, que hablan los animales y, algunas veces, las tazas… sólo hay que saber escuchar
leé a Burroughs, a Sade y a Artaud, tal vez a Rimbaud… mirá una película de Svankmajer, enamorate de Frida… a veces basta con Brueghel…
provocate, buscá el límite que no querés ni pensar y cruzalo, travestí tu jornada, tu desayuno, tu trabajo, tu estudio, tu cárcel, tu sueño, tu ignorancia
y, de nuevo, dejá que las cosas hablen; si no escuchás lo que te dicen, tal vez es bueno que revises el consejo seis y te fumes un porro


1 Comments:
Gracias... en eso andamos cotidianamente...
Simple y costosa tarea, a veces.
y si hace falta, revisamos el consejo nro 6...
Post a Comment
<< Home